Cuentos
Lo habéis conseguido, con tanto jaiku y tanta charla ¬¬ ... Ingrid en estado moñas... ala, ahí queda una de esas historias, que podrían sacarse perfectamente de Jorge Bucay o Paulo Coelho, que pretenden tener moraleja, y qué ¿para qué negarlo? ... son bonitas.
Para la panda del jaiku (y los que les gusten estos cuentos), aunque me temo que en cuanto le dé al botón me arrepentiré... (abracito) ;)
El corazón perfecto
Un día un hombre joven se sitió en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca. Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en el ni manchas ni rasguños. Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto.
Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acercó y dijo: "¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni aproximadamente tan hermoso como el mío?
Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares alrededor. Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.
La mirada de la gente se sobrecogió - ¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso?, pensaron...
El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír. "Debes estar bromeando," dijo. "Compara tu corazón con el mío... El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor."
"Es cierto," dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo.... Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido."
"Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos - dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día tal vez regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón."
"¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?"
El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven. La pieza se amoldó, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes. El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.
¡Desde aquí puedo ver lo hermoso que es tu corazón!









5 comentarios:
Precioso :)
Muy apropiado para releer en según qué momentos :)
que tiernoooo... con corazoncitos y todo... Realmente sí que es como dices, "en estado moñas", ;)
Ahora para corazones rotos, heridos, incompletos, está el Hospital “del desamor”, en Munich, para curarnos lo que no pueden los antibioticos
Es muy bonito el cuento. En casa son fans de Jorge Bucay, tienen todos sus libros, pero sólo me gustan sus libros de cuentos
Casi se me saltan las lágrimas de la risa con el Hospital del desamor cuando he visto esto:
"los terribles síntomas del desamor; (...) los deseos de cantar canciones de Silvio Rodríguez". XD
¡¿Qué vamos a hacer sin el "Ojalá"?!
A mi me gustan Bucay y Coelho, lo reconozco :)
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